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Segunda respuesta al Colectivo español

Por Luis Oviedo
El Colectivo En Defensa del Marxismo (España) ha respondido a nuestra defensa de las posiciones del Partido Obrero frente a la guerra de Bosnia (1), atacadas por ellos en su artículo "La partición de Bosnia y la solidaridad internacionalista" (2). En este segundo artículo "Puntualizaciones sobre la burocracia y la guerra en Bosnia" (3) el Cedm (E) insiste en varias de las acusaciones que ya formulara en el primero: que el PO desconoce el carácter de la guerra librada en Bosnia; que el PO desconoce la naturaleza de la cuestión nacional bosnia, y, finalmente, que el PO tiene una errónea caracterización de la política del imperialismo frente a la guerra.
 
 
Este segundo artículo, sin embargo, tiene un mérito indisimulable: en sus "Puntualizaciones ...", entre retrocesos y contradicciones con sus afirmaciones anteriores, el Cedm (E) deja en claro el carácter nacionalista de sus posiciones.
 
Otra vez sobre la naturaleza de la guerra
 
Desde su mismo inicio, el PO caracterizó a la guerra de Bosnia como reaccionaria. Esto porque tanto Tudjman en Croacia, como Milosevic en Serbia e Izetbegovich en Bosnia, encabezan regímenes restauracionistas, proimperialistas y totalitarios, dispuestos a apoderarse de las fábricas, las riquezas y los activos de la vieja Bosnia yugoslava en el camino de la restauración capitalista.
 
Este es el asunto central. Para la mayoría de las corrientes trotskistas, incluido el Cedm (E), el asunto central es la independencia de todas y cada una de las nacionalidades que integraban Yugoslavia. Son, por eso, pro-eslovenios, procroatas, probosnios... y proserbios.
 
Dice el Cedm (E): "La diferencia con el PO está en que en su análisis del conflicto no señala más combatientes que las tres fracciones de la burocracia. Además de la guerra de las burocracias nos explica se libra una aguda lucha de clases". El primer error, que pasaba completamente desapercibido para el Cedem (lo cual es natural), es que en Yugoslavia no se libró una guerra de "fracciones sino de regímenes políticos y sociales determinados. A esta incomprensión, el colectivo agrega otra, la de que en Bosnia se libra una guerra con cuatro bandos combatientes: los regímenes de Tudjman, de Milosevic y de Itzebegovich, y "las masas" (no representadas políticamente por nadie).
¿Cuáles son las manifestaciones de la existencia de ese cuarto combatiente que ha descubierto el Cedm (E)? El Colectivo español enumera: movilizaciones de masas de todas las etnias, huelgas no se nos informa de su naturaleza, dirección o reivindicaciones, "dificultades" del gobierno de Izetbegovich "para emprender la desmovilización y profesionalización del ejército bosnio con la participación del imperialismo norteamericano" y hasta en el "debate sobre la restauración capitalista", que según nos dice el Cedm (E), también "aflora ... con el alto el fuego". Es decir que la restauración capitalista que en Yugoslavia se encuentra en marcha desde la época de Tito, para el Colectivo es un tema que recién se debate después de la guerra. De acuerdo a esto, Bosnia era un Estado obrero luchando contra dos fracciones de idéntica naturaleza social.
 
Como todavía no se ha descubierto ninguna lucha social que no se canalice a través de una organización determinada, cabe preguntarse qué organizaciones alistan a los combatientes del cuarto bando. Desgraciadamente, el Colectivo español tampoco nos informa de la naturaleza de esas organizaciones, más allá de la mención de "un movimiento independiente que defiende los derechos democráticos y organiza huelgas". No se trataría de la oposición burocrática a Itzebegovich, a la que el Cedm (E), en su segundo documento, dice no apoyar ... aunque en el anterior parecía atribuirle una cierta progresividad. Allí decía que existía un enfrentamiento entre "los defensores de la unidad de Bosnia, de su pluralismo étnico y cultural, que defienden el laicismo frente al proyecto de Estado islámico de un sector del SDA (el partido de la burocracia bosnia, diferenciado de LO). Estas contradicciones (entre laicos y confesionales) continúa el Cedm (E) se han expresado incluso en la reciente ruptura de ese partido y la dimisión del primer ministro, Haris Siladzic" (4). Tampoco se trataría de otras organizaciones de oposición al régimen de Itzebegovich, que el propio Cedm (E) señala, como las del llamado Forum de Ciudadanos de Tuzla, de las que dice que difícilmente sean capaces de "una resistencia consecuente a los planes del capitalismo mundial para los Balcanes".
 
Pero al mismo tiempo que nos dice que la "aguda lucha de masas" asume el carácter de un cuarto combatiente, el Colectivo español nos dice también todo lo contrario: que en Bosnia, "la propaganda nacionalista de las burocracias y el efecto de la propia guerra retrasaron la comprensión de esas contradicciones (referidas a las ilusiones que despertó en Europa oriental la caída del stalinismo)". En otras palabras, que en Bosnia el proletariado estaba políticamente subordinado a las direcciones burocráticas, nacionalistas y proburguesas. ¡Cómo es, entonces, que las "organizaciones independientes" mencionadas anteriormente por el Cedm (E) podrían ver la luz"!
 
Ciertamente, la lucha de clases y aun la lucha de clases aguda no deja de existir porque se libre una guerra, la naturaleza de la guerra, está dictada por la naturaleza social de los regímenes beligerantes.
 
La naturaleza de la guerra (II): Bosnia y España
 
Para atacar las posiciones del PO, el Colectivo español recurre a la autoridad de Trotsky, mencionando sus posiciones en la guerra civil española (1936/39). El problema (es que la guerra en Bosnia) es, como asimila el Colectivo la guerra de España.
 
En España se libró una guerra por la conquista del poder político del Estado entre dos fracciones burguesas, enfrentadas acerca del carácter del régimen político de ese Estado: la república parlamentaria o el régimen fascista.
En Bosnia, se disputaba en la guerra la partición del país y su reparto entre las camarillas burocráticas no sólo igualmente restauracionistas y proimperialistas, sino también, totalitarias y partidarias de la separación étnica. ¡Aún al día de hoy, el régimen de Itzebegovich impide el regreso de los refugiados de origen serbio y croata a sus territorios! En Bosnia, los bandos enfrentados coinciden en proceder a la restauración del capitalismo, la organización burguesa del Estado y del régimen político totalitario constitucional.
 
Ahora bien, ya que hemos entrado en la comparación de la guerra de Bosnia con la de España que nos propone el Cedm (E), avancemos un poco más para verificar el completo divorcio metodológico entre el Colectivo español y Trotsky.
 
En España, al mismo tiempo que se libraba la guerra entre la República y los franquistas, en la retaguardia republicana tuvo lugar una guerra civil, no ya entre dos formas de dominación burguesa (democracia o fascismo), sino entre dos regímenes sociales antagónicos: el burgués y el proletario. De un lado, los comités apoyados en los obreros y campesinos armados y sus milicias, que procedieron a la expropiación de las fábricas y de las tierras, representaban los embriones de un nuevo poder obrero. Frente a ellos se erguía el poder burgués de la República, apoyada por el stalinismo y el imperialismo. Una victoria de los comités sobre la República habría abierto la era de la dictadura del proletariado en España; la derrota de la revolución a manos de la reacción democrático-stalinista, abrió las puertas al triunfo de Franco.
 
En Bosnia no hubo comités de obreros y campesinos armados que ejercieran funciones gubernamentales, no hubo expropiaciones ni colectivizaciones, sino "debates sobre la restauración" ... después del cese del fuego.
 
A pesar de la envergadura de la revolución proletaria en curso durante la guerra civil española, Trotsky no caracterizó la naturaleza de la guerra contra el franquismo por la existencia de un tercer bando, el de los comités obreros. Ni, tampoco, modificó su caracterización a consecuencia de su derrota a manos de la reacción republicana. Esto explica que Trotsky llamara a luchar contra el franquismo aun bajo el gobierno de Negrín, cuando los comités y la revolución española ya habían sido derrotados. El motivo es sencillo: lo que le importaba a Trotsky a la hora de definir la naturaleza de una guerra era el carácter de los regímenes enfrentados y no otra cosa.
 
Al revés, al Colectivo español le basta con que haya "huelgas" y "debates" incluso cuando éstos "resurgen y afloran con el alto el fuego". Más aún, considera que las "huelgas" y los "debates" son un factor cualitativamente más importante que la naturaleza del régimen social político en cuestión, a la hora de definir la naturaleza de la guerra. Sólo así puede sostener, reiterando lo que ya había planteado en su primer documento, que "además de la lucha interburocrática, y por encima de ella, están los defensores de la unidad de Bosnia, de su pluralismo étnico y cultural, que defienden el laicismo frente al proyecto de Estado islámico". Pero el pluralismo étnico y cultural vale también para Croacia (la Krajina serbia) y para Serbia (Vukovar, Kusovo), es decir que la defensa del pluralismo equivale a plantear la unidad de Yugoslavia sobre la base de las conquistas de la revolución de 1944-48. Pero el Colectivo sólo defiende el pluralismo bosnio, que ningún bando defendía.
 
La naturaleza de la burocracia bosnia
 
Por el camino del cuarto bando, el Cedm (E) concluye revisando la naturaleza de la burocracia bosnia.
En efecto, en su segundo documento y en respuesta a nuestra acusación de que "el Cedm (E) llega a la barbarie de sostener que la burocracia bosnia no sería restauracionista" (5), el Colectivo español afirma sin más que "no tenemos ningún inconveniente en precisar el carácter restauracionista y los intereses de casta, reaccionarios, de la burocracia musulmana siempre que se aprecie también el sentido de conjunto de la resistencia nacional y multiétnica bosnia ...". ¿Se trata de un regateo? ¿O de una transacción? ¿El Colectivo reconocería ("no tenemos inconveniente en reconocer", ¿es decir que todavía no reconocen?) "el carácter restauracionista de la burocracia musulmana ..." a condición de que el PO reconozca ("siempre que"), en reciprocidad, la existencia del cuarto bando? No es nuestro método de debate.
 
La burocracia bosnia es restauracionista, reaccionaria y totalitaria con completa independencia de cualquier otra consideración. Este es el punto de partida de cualquier análisis y de cualquier política frente a la guerra en Bosnia.
Es falsa, por ejemplo, la afirmación del Cedm (E) de que, "sin embargo, siquiera fuera de modo formal y contradictorio, (la burocracia bosnia) tuvo que oponerse al expansionismo y a la limpieza étnica". Se opuso al expansionismo serbio y croata y a la limpieza étnica practicada por los serbios y croatas, pero para practicar su propio expansionismo y su propia limpieza étnica. Ya se ha señalado más arriba que la burocracia bosnia impide el regreso de los refugiados de origen croata y serbio a sus hogares.
 
Para el Cedm (E), "circunstancialmente se produjo entonces una coincidencia de la burocracia bosnia con los sectores citados que participan de una resistencia de masas a la agresión serbia y croata", es decir, un frente único entre la burocracia y las masas.
 
Lo que el Colectivo español nos presenta así, es, nada menos, que el diseño de un campo nacional "la resistencia nacional y multiétnica de conjunto" progresivo, integrado por "la resistencia de masas" y la burocracia. La burocracia sería el ala inconsecuente de ese campo nacional, mientras que "la resistencia de masas" sería su ala consecuente. Según el propio Cedm (E), Itzebegovich "no hizo nunca una defensa consecuente de la unidad nacional" y su "política ... hace más daño porque desarma, divide y traiciona esa lucha" (en común con la "resistencia de masas"). Por el contrario, los "sectores obreros y populares bosnios defienden a Bosnia a su manera y en conflicto con la burocracia de Itzebegovich, que se fue entregando al imperialismo y apoyó la cantonalización desde que firmó la Confederación con Croacia, y traicionó la causa de la integridad de Bosnia definitivamente con los acuerdos de Dayton, que consagran la partición étnica".
 
¿Puede existir una manera más deformada de plantear las cosas? La burocracia bosnia no defiende ningún planteamiento nacional, ni consecuente ni inconsecuente. Es firme partidaria de la división de Yugoslavia (¡la unidad es la cuestión nacional!), de la división étnica y de la partición, y de la reconstrucción de Bosnia como una colonia del imperialismo. ¿Puede existir algún tipo de coincidencia, siquiera circunstancial, entre esta burocracia y las reivindicaciones nacionales bosnias?
 
La conclusión fundamental del planteo del Colectivo debería ser: Pues bien, la burocracia de Itzebegovich ganó ; con apoyo croata y yanqui derrotó a las milicias serbias. ¿Nos ha dado esto algo progresivo en Yugoslavia?
Esta la progresividad de la victoria de la burocracia bosnia es la conclusión a la que arribaba, en la práctica, el Cedm (E) en su texto anterior: "Independientemente del carácter de la burocracia de Itzebegovich, no cabe la neutralidad entre quienes defienden las conquistas sociales (sic) y democráticas y los que las agreden" (6). Ahora, en el segundo texto del Colectivo español, nos venimos a enterar que la que acabamos de citar es "una frase muy confusa". ¡Touché!
 
La confusión, sin embargo, no es de lenguaje sino política. El Cedm (E) no acierta a definir si la burocracia bosnia es absolutamente reaccionaria como la serbia o la croata o si presenta rasgos progresivos porque "siquiera fuera de modo formal y contradictorio, tuvo que oponerse al expansionismo y a la limpieza étnica". Tampoco se decide si estamos frente a una guerra reaccionaria como consecuencia de los objetivos sociales de la burocracia de todas las burocracias o frente a una guerra progresiva (o, por lo menos, no "simplemente reaccionaria") por la existencia de la famosa "resistencia nacional y multiétnica bosnia".
 
La cuestión nacional bosnia
 
El Cedm (E) declara que "la defensa de los trabajadores contra la división étnica y la restauración capitalista ... se expresa en la consigna de la Federación Socialista de Yugoslavia". Sin embargo, en la práctica, el Colectivo español reduce la cuestión nacional bosnia a la de la integridad territorial y unidad política de la república ... con completa independencia del marco estatal en el que habría de mantenerse esa integridad: si en el marco de una Federación de Repúblicas Socialistas de los Balcanes o en el marco de una república bosnia independiente.
 
Esto es así porque, aunque "ninguno de los planteamientos independentistas que hacen las burocracias es progresivo respecto a aquélla (la Federación Yugoslava)" ... "la historia no se detuvo en 1992". Desde entonces, continúa el Cedm (E), lo que está planteado es otra cosa: "la defensa de la integridad territorial (que) tiene un carácter progresivo frente a (los) planteamientos (de partición étnica)". Nótese que la sinuosa contraposición temporal entre la Federación Socialista de los Balcanes, y la integridad sólo puede significar que, en los hechos, el Cedm (E) considera progresiva la independencia de Bosnia, ... sólo en relación a asegurar la integridad territorial de la república.
 
Ya en su crítica anterior al PO, el Colectivo español renunciaba vergonzantemente a la consigna de la Federación Socialista de los Balcanes, cuando afirmaba que "Hoy por hoy, respecto del conflicto de Bosnia, esta consigna sólo sirve como marco teórico pero bastante poco en el trabajo cotidiano" (7). ¡Qué mejor reconocimiento de su oposición a la unidad libres y socialista de Yugoslavia! Pero sin esta unidad; cómo evitar la limpieza étnica.
La burocracia bosnia: comenzó planteando la independencia de Bosnia integra y multiétnica y terminó impulsando la partición étnica del país y los acuerdos políticos con el imperialismo y las camarillas burocráticas de Serbia y Croacia ... siempre que esto le garantizar la existencia de una caricatura de estado independiente.
 
La razón de este desbarranque es sencilla: la extrema mescolanza étnica de Bosnia es, tan sólo, una expresión concentrada de la mescolanza étnica existente en la antigua Yugoslavia; por eso el planteamiento nacional bosnio el de su unidad estatal y la convivencia democrática de todos sus componentes étnicos es completamente inseparable del planteo de una Federación Socialista de los pueblos de los Balcanes. Inversamente, sólo la existencia de un Estado federal común puede garantizar la integridad de Bosnia y la coexistencia pacífica y democrática de sus distintos componentes étnicos. La fragmentación de la Federación sólo podía llevar a la fragmentación étnica de la propia Bosnia y a la guerra de exterminio y a las masacres que hemos conocido y como ocurrió mil veces en el pasado.
 
La política del imperialismo y la cuestión de las armas
 
Contra lo que empeñosamente intenta hacer suponer el Cedm (E), el PO jamás fue partidario o defendió el embargo de armas impuesto por la ONU. Desde el primer momento de la guerra, el Partido Obrero levantó la consigna de "Fuera el imperialismo, fuera la ONU, fuera la Otan de los Balcanes", lo que naturalmente significaba la oposición no sólo al desplazamiento de tropas sino también a todos los embargos dictados por la ONU. ¿Es necesario repetir algo tan elemental? Tanto el desplazamiento de tropas como los embargos pretendían imponer el tutelaje imperialista sobre todas las fracciones en pugna. Esto vale tanto para el embargo de armas como para el embargo económico sobre Serbia, que indudablemente también fue "un punto de acuerdo entre los distintos países imperialistas" a lo largo de todo el conflicto. Este embargo, recordemos, fue también decisivo: la zanahoria de su levantamiento llevó a Milosevic a aceptar el acuerdo de Dayton, imponiendo su autoridad sobre los jefes serbio-bosnios Karadzic y Mladic, que se oponían a firmarlo. No hemos escuchado al Colectivo español impugnar este embargo imperialista. ¿Quizás porque pensaban que favorecía a la resistencia nacional y multiétnica bosnia?
 
La consigna del embargo, nos dice el Cedm (E), "era el punto de acuerdo entre los distintos países imperialistas". Sin embargo, lo que caracterizó la intervención imperialista en el curso de la guerra, y aun antes, no fue el acuerdo sino las divergencias entre las distintas potencias. Alemania se cortó sola cuando reconoció unilateralmente la independencia de Croacia y Eslovenia aunque hay que decir que más que reconocerla, la impulsó firmemente contra la opinión de Francia y Gran Bretaña. Los Estados Unidos, por su parte, dejaron correr la guerra no sólo para desangrar a los bandos enfrentados sino también, y por sobre todo, para hacer patente el fracaso y la impotencia de Francia y Gran Bretaña para imponer su salida a la crisis. Para enfatizar la agudeza de la división que mostraron las potencias imperialistas en todo el conflicto, el PO caracterizó a la guerra de los Balcanes como "una guerra por procuración" y como "una expresión de la crisis mundial". Al reducir la caracterización de la política imperialista a un slogan, el Cedm (E) oscurece este aspecto fundamental de la guerra.
 
En el curso de dos documentos, el Colectivo español nos ofrece cuatro definiciones contradictorias de la política del imperialismo norteamericano. Primera definición: "El apoyo norteamericano a croatas y musulmanes no fue tal sino una forma de contrapesar los intereses políticos europeos occidentales y rusos en la región ... En el plano militar no cabe hablar de apoyo norteamericano directo, sino de un mirar para otro lado mientras Croacia compraba armas checas y alemanas, o algunos países islámicos enviaban cargamentos de armas ligeras a la Armija del gobierno de Sarajevo" (8). No se entiende como los yankis podrían haber contrapesado sin apoyar política y militarmente a croatas y bosnios, por acción (formando la Confederación Croata-Musulmana) o por omisión (permitiendo con pleno conocimiento que Irán y otros países armaran a los bosnios). Segunda definición: "La acción de la Otan (es decir, de los Estados Unidos, LO) no fue de apoyo sino más bien una trampa (para los bosnios), ya que llegó cuando el equilibrio de fuerzas se estaba inclinando del lado contrario a los serbios, precisamente para evitar que la guerra evolucionase hacia una solución independiente del imperialismo" (9). O sea, los norteamericanos bombardearon a los serbios para impedir el progreso de la alianza bosnio-croata que los propios norteamericanos habían propiciado y que se había reforzado militarmente gracias a las armas que los propios norteamericanos habían dejado pasar. O lo que es lo mismo: al mirar para otro lado cuando Irán (¡nada menos que Irán!) armaba a la Armija, los norteamericanos estaban dejando correr ... "una solución independiente al imperialismo". Tercera definición: "el objetivo del imperialismo norteamericano no era la victoria militar de una fracción de la burocracia sobre las demás, sino producirles un equilibrio y una dependencia militar que permitiera imponer el plan de partición imperialista y su control directo sobre el territorio". Esta tercera definición se contradice con la cuarta, que dice que "la política del imperialismo consiste en estrangular al pueblo bosnio" ... es decir, que sí querían la derrota militar de los bosnios.
 
¿Cuál de todas estas definiciones es la que vale?
 
La política del imperialismo norteamericano frente a la guerra fue extremadamente compleja. Al mismo tiempo que sostenía formalmente el embargo de armas, organizaba su violación mediante operaciones encubiertas y el concurso de empresas privadas de seguridad (que son apenas una cubierta del Estado norteamericano); al mismo tiempo que promovía la Confederación Croata-Musulmana, negociaba intensamente y llegaba a acuerdos fundamentales con el serbio Milosevic. Al mismo tiempo que ayudaba a organizar la ofensiva croata sobre Krajina, permitía a los serbios apoderarse de las áreas protegidas por la ONU de Srbrenica y Zepa. Al mismo tiempo que aparecía públicamente en un frente común con las potencias europeas, lo saboteaba en función de sus propios intereses particulares. La política del imperialismo norteamericano no fue el embargo, sino el conjunto de todas estas combinaciones, mediante las cuales logró emerger del conflicto como el árbitro indiscutido en los Balcanes. Después de que todas estas maniobras y combinaciones han sido abundantemente detalladas en la prensa, seguir caracterizando que el eje de la política norteamericana fue el embargo es una completa unilateralidad.
 
No se trata, sin embargo, de una unilateralidad inocente. Esto porque reduce la política del movimiento obrero internacional a exigirles a los gobiernos y a los Estados el levantamiento del embargo. El Cedm (E) no parece tener conciencia de lo que dice cuando sostiene que "el pueblo bosnio se hubiera podido procurar el armamento para defender sus vidas y la integridad de su territorio si la presión del movimiento obrero internacional hubiera conseguido imponer el levantamiento del embargo de armas" (diferenciado nuestro, LO). Es claro, sin embargo, que el levantamiento del embargo no habría resuelto por sí mismo la cuestión de las armas; esto porque aun cuando no existiera una prohibición internacional de ventas, las armas seguirían estando en manos de los Estados imperialistas, no del pueblo bosnio. La consigna unilateral del levantamiento del embargo de armas conduce, necesariamente, a otra el envío de armas. Si no, ¿para qué serviría, entonces el levantamiento del embargo, si luego las armas no llegan a Bosnia? En resumen, la cuestión de las armas conduce, necesariamente, a plantear la intervención del imperialismo en la guerra (que es el que tiene las armas), al reforzamiento de la burocracia restauracionista (porque ninguna potencia le va a entregar armas al pueblo de Bosnia, sino a su burocracia, y sólo después de determinados acuerdos políticos antinacionales) y a reducir al movimiento obrero y a las organizaciones de izquierda a apéndices de la política imperialista. (En España, ¡otra ignorancia de los españoles ! la lucha contra la no intervención, iba dirigida a que los gobiernos de la URSS y del Frente Popular francés armasen a la República. No hay que olvidar que un sector minoritario, aunque expresivo, del imperialismo mundial (Margaret Thatcher, importantes funcionarios del Departamento de Estado norteamericano), se pronunció precisamente por el levantamiento del embargo y el envío de armas a la burocracia bosnia.
 
Para el PO, "el problema fundamental de los explotados de la ex Yugoslavia es la división chauvinista que han introducido los bandidos burocráticos; sin superar esa división, para lo cual será necesaria una política y una organización, las armas serán sinónimo de masacre y colonización imperialista ... Los socialistas revolucionarios debemos ubicarnos, en la guerra yugoslava, en el campo de los intereses del proletariado internacional no de los diferentes Estados, imperialistas o no. Ellos dictan la necesidad de luchar por la unidad de las masas de Yugoslavia contra las burocracias y el imperialismo y por la defensa de las conquistas de la revolución. La reivindicación que corresponde a este interés es la expulsión de las burocracias y la unidad libre y socialista de Yugoslavia" (10).
 
La Ayuda Obrera a Bosnia
 
En el capítulo referido a la Ayuda Obrera a Bosnia, el Cedm (E) se exalta y hace gala de una santa cólera: "¡intolerable!", "¡infamia chauvinista!", "¡rechazamos indignados!", son algunas de sus expresiones. De lo que se trata es de reflexionar políticamente y no de "embroncarse" ... porque, como se dice por las pampas, en política, el que se enoja, pierde. ¡Y vaya si ha perdido el Colectivo español! Ocurre que, en medio de frases indignadas, el Cedm (E) pega un ostensible retroceso político en la cuestión de la AOB.
 
En su documento anterior, el Colectivo caracterizaba a la AOB como "internacionalismo consecuente", "solidaridad consecuente", "para nosotros, es la forma consecuente, práctica, de aplicar el internacionalismo de clase" (11). Con tantos autoelogios, ¡si hasta parecía que no se hubiera visto nada igual desde la IIIº Internacional de Lenin y Trotsky! Ahora bien, apenas unas semanas después, nos enteramos, por boca del propio Cedm (E), que "AOB no es un modelo de internacionalismo proletario". ¡Qué tal! El internacionalismo consecuente y de clase se ha devaluado hasta convertirse, según sus propios integrantes, en un internacionalismo clase B. Se trata de un retroceso demasiado notorio, demasiado ruidoso y demasiado pronunciado como para encubrirlo detrás de frases indignadas.
 
En esta época de vacas flacas, sin embargo, hasta un internacionalismo clase B sería para aplaudir ... si fuera realmente internacionalista. Desgraciadamente, como ya lo señalamos con anterioridad, la AOB no es un emprendimiento internacionalista, sino nacionalista. Para comprobarlo, basta ver su programa ... ¡que el Colectivo español reproduce con orgullo!
 
Contra lo que dice el Cedm (E), de que "coincidimos con el PO en el carácter reaccionario y restauracionista de todas las fracciones (sic) de la burocracia en conflicto", el programa de la AOB no esboza la más mínima crítica a la burocracia "reaccionaria y restauracionista" bosnia. ¿Cuál es el programa real del Cedm (E)? ¿El que plantea en sus documentos contra el PO o el que ha firmado en la AOB?
 
La cosa sigue. El programa de la AOB no plantea, ni de lejos, la reivindicación de la unidad libre y socialista de los pueblos balcánicos en un Estado único de carácter federal. Es decir, que se pronuncia, vergonzantemente, a favor de la desintegración de la vieja Federación Yugoslava y en contra de la perspectiva de su reconstrucción sobre bases políticas realmente proletarias y socialistas. La AOB está a favor de la independencia de Bosnia y, por lo tanto, también de la independencia de Croacia y de Serbia. Reitermos. ¿Cuál es el programa real del Cedm(E)? ¿El que plantea en sus documentos contra el PO o el que ha firmado en la AOB?
 
El programa de la AOB se encuentra por entero en el campo del nacionalismo bosnio más estrecho, es decir, en el campo de la burocracia de Itzebegovich. Precisamente, por el carácter de su programa, la AOB puede albergar o albergó a partidos como el Mst o el Pore, que caracterizan a la guerra que se libra en Bosnia como de "liberación nacional contra la opresión secular (sic)de los serbios sobre los musulmanes". (Bajo el imperio otomano fue la opresión de los serbios por los musulmanes).
 
No hay nada de internacionalismo en la AOB, porque como enseñaba Lenin, "existe una clase y sólo una de internacionalismo verdadero, y es trabajar abnegadamente para desarrollar el movimiento revolucionario y la lucha revolucionaria en el propio país y apoyar (con propaganda, solidaridad y ayuda material) esta lucha, esta y sólo esta línea en todos los países sin excepción" (12). El principio del internacionalismo proletario, según Lenin, es la lucha por la dictadura del proletariado, y en lo que respecta a Bosnia, compañeros del Cedm (E), no hay lucha por la dictadura del proletariado si no se pone en el primerísimo plano la lucha contra todas las burocracias restauracionistas y reaccionarias, y si no se plantea, abiertamente, la perspectiva de la unión de todos los pueblos balcánicos en un Estado federal único y socialista. En este sentido, el programa de la AOB es la negación del auténtico internacionalismo proletario.
 
Volvemos a reiterar, ¿qué programa defiende el Colectivo español? ¿El de la Ayuda Obrera a Bosnia o el que utiliza para debatir con el PO? No hay en esto ningún "tono despectivo" y ninguna "voluntad ridiculizadora". La flagrante contradicción entre lo que el Cedm (E) dice defender en los documentos contra el PO oposición a la burocracia, defensa de la consigna de la Federación Socialista de los Balcanes y lo que el Cedm (E) firmó y defiende en el programa de la AOB, ¿no pintan a "un grupo con opiniones fluctuantes ... que no se preocupa porque sus afirmaciones guarden el menor rigor ... que no pretende establecer una política sino desarrollar una actividad concreta sin importarle a qué política responde" (13)? Esta es la caracterización que planteamos en nuestra primera respuesta. Lo dicho hasta aquí lo confirma.
 
 
Notas:
 
1 . Luis Oviedo, "Respuesta al Colectivo español"; en En Defensa del Marxismo nº 12, mayo de 1996.
2 . Colectivo En Defensa del Marxismo (España), "La partición de Bosnia y la solidaridad internacionalista", en En Defensa del Marxismo nº 12, mayo de 1996.
3 . Todas las citas en las que no se indica el texto citado corresponden a este artículo.
4 . "La partición ...", en En Defensa del Marxismo, nº 12, mayo de 1996.
5 . "Respuesta ...", en En Defensa del Marxismo nº 12, mayo de 1996.
6. "La partición ...", en En Defensa del Marxism, nº 12, mayo de 1996.
7. Idem ant. (diferenciado nuestro, LO).
8. Idem ant.
9. Idem ant.
10. Luis Oviedo, "¿Armas para los musulmanes de Bosnia?", en Prensa Obrera nº 404, 19/10/93.
11. "La partición ...", en En Defensa del Marxismo nº 12 mayo de 1996.
12. Lenin, Tesis de Abril, diferenciado nuestro, LO.
13. "Respuesta ...".
 

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