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La posición contrarrevolucionaria de Socialist Appeal

Por Luis Oviedo
Su prolongada disolución en el laborismo británico ha dejado marcas indelebles en Socialist Appeal, la tendencia encabezada por Ted Grant y Alan Woods: el seguidismo a las direcciones establecidas es "marca registrada" de esta corriente; además de tener un respeto reverencial por las direcciones burocráticas: son chavistas en Venezuela, partidarios de Lula en Brasil, están con la Cta (y contra los piqueteros) en Argentina. En Bolivia, como no podía ser de otra manera, son fervientes defensores de la burocracia de la COB (Central Obrera Bolivia).
 
Su balance de los acontecimientos bolivianos ("La clave de la revolución andina", de Alan Woods y Jorge Martín[1]), da un respaldo incondicional a la dirección de la COB. "La dirección de la COB mostró gran coraje y determinación en la huelga general (...) Los líderes de la COB han jugado un rol muy positivo. Han mostrado gran integridad personal y coraje encabezando la lucha contra Sánchez de Lozada." Ni entre las propias filas de la burocracia cobista será posible encontrar mejores defensores de Jaime Solares.
 
Pero, para disimular, Alan Woods agrega que "ahora es necesario algo más que integridad y coraje: lo que es necesario es una clara perspectiva de tomar el poder y un programa y las tácticas adecuadas a esta perspectiva". Es decir que recomienda una "perspectiva de poder" luego de dejar pasar el momento de la lucha por el poder, la insurrección del 17 de octubre pasado.
 
Contra lo que afirma Alan Woods, la dirección de la COB (al igual que Quispe y Evo Morales) tuvo una posición extremadamente clara respecto a la cuestión del poder: era partidaria de la "salida constitucional", es decir del reemplazo de Sánchez d e Lozada por Mesa; en otras palabras, abiertamente hostil a la toma del poder por los explotados. Es decir, que tuvo una política que está muy lejos del "papel muy positivo" que le asigna Woods. Claro que para jugar ese papel contrarrevolucionario, la dirección de la COB debía estar a la cabeza de la huelga general...
 
Continúa Alan Woods: "Los trabajadores tuvieron éxito en derrocar al presidente, pero entonces permitieron que el poder se les escapara entre sus dedos". Pero los que permitieron que Mesa llegara al gobierno no fueron los trabajadores sino sus direcciones, entre ellas la burocracia de la COB, que pactaron el recambio presidencial con la Iglesia, los partidos del régimen, los empresarios y la diplomacia brasileño-argentina. Para blanquear la política de la burocracia de la COB, Socialist Appeal responsabiliza a la masa.
 
Hay más. Refiriéndose al nuevo gobierno, Woods escribe que "existe una corriente subterránea de desconfianza y bronca entre las masas que se refleja en la intransigencia de sus líderes naturales". Sobre la supuesta "intransigencia" de la COB, la Federación campesina de Quispe o el Mas de Evo Morales, basta mencionar que todos levantaron las medidas de lucha y abrieron una tregua con el nuevo gobierno. Pero lo más importante es el respeto reverencial de Woods a las burocracias del movimiento, a las que califica como "direcciones naturales". Es una categoría novedosa. Las direcciones que se encuentran al frente de una clase en un momento determinado de su historia no son una consecuencia de la naturaleza sino de la lucha política entablada entre las distintas tendencias de esa clase (que incluye a los agentes de las clases enemigas, como la burocracia). Al calificar a Quispe y Solares como los "dirigentes naturales" de los campesinos y los obreros, Woods declara por anticipado que renuncia a luchar por una dirección alternativa, revolucionaria, en las organizaciones de las masas.
 
Una cuestión final. En su largo análisis de los sucesos bolivianos, Alan Woods no dice una simple palabra acerca del papel jugado por Lula. Se trata de una omisión consciente, a la vista del papel decisivo jugado por el gobierno brasileño en la defensa del "régimen constitucional" boliviano contra las masas insurrectas. Pero Lula no sólo es el presidente del Brasil; es, además, el representante político de las direcciones "antiglobalizadoras". El silencio sobre el papel contrarrevolucionario del gobierno del PT en Bolivia no sólo es una capitulación frente a Lula sino también frente a las direcciones del "movimiento antiglobalizador" europeo, algo muy conveniente a las maniobras de Socialist Appeal en aquellas tierras.
 
1. Aclaramos a los lectores habituales de Prensa Obrera que el Jorge Martín que firma distintas notas sobre la situación en Bolivia en las publicaciones del Socialist Appeal no es el Jorge Martín que colabora en nuestro periódico. Se trata, simplemente, de homónimos.
 

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