Uruguay: El Frente Amplio contra los piqueteros


Al asumir en marzo pasado, el gobierno del Frente Amplio-Espacio Progresista-Nueva Mayoría de Uruguay comenzó como lo había prometido: con un feroz “ajustazo” contra el pueblo trabajador. Anunció una disminución del 10% en las inversiones públicas, y el aumento de los combustibles en un 8% y la energía eléctrica en un 12% promedio (9% para el consumo residencial; 15% para el industrial).

 


Este plan de “austeridad” tenía el objeto -según el semanario frenteamplista Brecha (1/4)- “de enviarle un mensaje fuerte y claro al FMI del compromiso del gobierno en pleno acerca de la implementación de una política fiscal rigurosa (que) no se aparta sustancialmente de la que desarrolló (el gobierno precedente de Batlle)”.

Dentro de ese mismo plan figura la “independencia del Banco Central”, es decir, su completa dependencia de los bancos que manejan el paraíso financiei’o de Montevideo. El gobierno, dice Brecha, “parece haber asumido plenamente (las conclusiones) del seminario sobre la ‘experiencia brasileña’ que Anoop Singh, un alto funcionario del Fondo, realizara en enero con el actual gabinete”.




Una vez cumplidas las tareas con el FMI y los yanquis, el presidente del FA, Tabaré Vázquez, fue a “confesarse”: en abril visitó a la cúpula de la Iglesia para prometer que vetaría una eventual ley de legalización del aborto; lo cual provocó la reacción de numerosas organizaciones de defensa de los derechos humanos y de la mujer.




Con la cruz y con la espada para guerrear al pueblo, en abril, el gobierno dejó claro que no respetará los plebiscitos de los últimos años contra las privatizaciones de las empresas estatales. El viceministro de Economía, Mario Bergara, aseguró, en un seminario organizado por el Banco Mundial y el BID, que con el gobierno del Frente Amplio ya no habrá estas consultas al pueblo: “Ahora sería mucho más difícil pensar en que alguien pueda activar mecanismos de democracia directa”. Agregó que el Frente en el gobierno no se opondrá a los negocios de las estatales con el capital privado: “ahora, que lo vamos a hacer nosotros, lo podemos apoyar” (diario frenteamplista La República, 12/6). En esta línea privatizadora, el gobierno ha autorizado el traspaso del control de la empresa Gaseba (distribución de gas en Montevideo) a una asociación del grupo Gaz de France con Petrobras, y apunta a lo mismo con la aerolínea Pluna, que pasaría de manos de Varig a la británica Ashmore (que se ha abierto de la empresa Uair, luego de haberla fundido).




Esta política ha generado las protestas de los sindicatos estatales, que también rechazaron la entrega al sector privado de nuevas bandas para telefonía celular, así como la pretensión de privatizar el ferrocarril.


 


Tomar nota: los diarios argentinos han comenzado a preocuparse porque con el Frente Amplio, el Uruguay a comenzado una “importación” no tradicional: la de los piqueteros de la otra orilla del Río de La Plata.


 

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